miércoles, 4 de mayo de 2011

Rubio, Jorge. La Percepción de Cronos

Nuestra historia se centra a finales del siglo 13, el príncipe de Yugoslavia, Miroslav, vivía en Belgrado, en su espectacular palacio. La gente no conocía de vista a Miroslav porque nunca había salido de allí porque sus padres le encerraron en su casa para protegerle.

Miroslav era alto, rubio y muy atractivo.

Un día su amigo Juan le dijo:

- Hoy salimos de palacio a ver el torneo.

-¿Cómo?, hay más guardias que en una convención de guardias.

Juan le susurró algo al oído. Miroslav ipso facto asintió mientras sonreía.

El plan era sencillo, escapar por las alcantarillas directamente a los establos del torneo. Llegó la hora de escaparse, pero cuando Miroslav tocó la alcantarilla le entró un extraño mareo y de repente se desmayó. Todo estaba negro y escuchó una voz, que no llegó a reconocer, decía: ¡Ahí están, en las alcantarillas!

Jorge despertó. Le contó lo sucedido a su compañero. Juan se quedó patidifuso y le contó que había oído hablar de una habilidad perdida:

- Se llama Percepción de Cronos, Cronos era un antiguo titán en la mitología griega que tenía la misma habilidad que tú, cuando tocaba un objeto veía el pasado o el futuro de ese objeto, en este caso el futuro...¡Cuidado!, vienen unos guardias.

Un guardia vino gritando: ¡Ahí están, en las alcantarillas!

La visión se hizo realidad. Miroslav se quedó de piedra. Los guardias les atraparon y les llevaron a el calabozo, despúes de varios juicios se les condeno al garrote vil.

Llegó la hora de la ejecución y atraparon a Miroslav en aquella máquina de tortura. La tocó, otro mareo le vino a la cabeza y después el desmayo. Vio que cuando empezaban a apretarlo una tuerca se soltaría y el garrote mataría a los guardias.

Se despertó y cuando se estaba ahogando pasó, ese momento lo utilizó para coger la espada, soltar a su compañero y huir de un trágico final