miércoles, 4 de mayo de 2011

Rubio, Jorge. Frosty, un tirano con corazón


Erase una vez una nevera, en aquella nevera vivían mucha gente, zanahorias, tomates, lechugas, en fin todo tipo de alimentos. Frosty era un hombre de hielo, era un hombre malvado y frío que gobernaba en la región de los congelados, que ocupaba prácticamente todo el espacio del frigorífico. No tenía piedad, si descubría un traidor, le tocaba y le convertía en hielo.

Era un día frío, como le gustaba a Frosty. Estaba dando su habitual paseo cuando vio a una hermosa croqueta, esa croqueta se llamaba Bescha. Frosty la miró y siguió con su paseo, pero no podía olvidarla. Mientras comía témpanos pensaba en ella, mientras dormía soñaba con ella. Día a día, la iba viendo, por la mañana era el Frosty de antaño, pero cuando la dejaba de tener a la vista era el Frosty frío y sin corazón. Un día Frosty se decidió a hablar con Bescha. Bescha no reconoció al dictador y le invitó a ir a su casa. Ella asintió sonriente.

Cuando llegó el día dijo que para demostrar su masculinidad iba a ejecutar a una persona al azar del reino y mandó a sus guardias a coger a alguiien. Cuando Bescha llegó le dijo:

-Hola, me encanta tu casa.

-Gracias, tengo un presente para ti.

-Gracias.

-De nada.

Frosty alzó la mano y trajeron a un queso cabrales. Bescha se quedó petrificada.

Frosty le dijo que mirara. Y cuando le toco la frente la temperatura de su cuerpo bajó tanto que el producto lácteo exploto. Cuando fue a ver la cara de Bescha observó que estaba llorando:

-¡Era mi padre, imbécil!Sin darse cuenta, Bescha se tocó la frente con mano de Frosty, para matarse. Frosty entró en cólera. Provocó una bajada de temperatura que provocó la muerte de todo su imperio. Luego en acto de suicidio abrió la nevera y se tiró de cabeza a la tostadora. Se fundió. Se convirtió en vapor y ahora va errante buscando a su amada