lunes, 2 de mayo de 2011

Piñon, Yaiza. LA ENFERMERA ENAMORADA.

Ya estaba allí, quejándose como siempre de las malas instalaciones, de la mala comida,…

-Mi hijo necesita una buenísima atención médica, acaba de tener un accidente.

-Si señora, enseguida voy y atiendo a su hijo.

Me quede impregnada al verle.

-Disculpa a mi madre, es muy pesada.

-No importa, es mi trabajo.

Me costó un poco decir esas palabras pues, no me era fácil dirigirme a él. Me quedé perdidamente enamorada de él. A la mañana siguiente me arregle para verle. Allí estaba en la camilla, tumbado, viendo como pasaba el tiempo.

-¿Que tal estas hoy?

-Mejor que ayer, gracias.

Me preguntaba si él podía sentir lo mismo que yo. No, ¿cómo?, él es más pequeño que yo…Me quemaba el no poder decirle lo que sentía por él. Le quería. Con el paso de la semana empecé a saber más cosas sobre él, su vida… Sentía que con el paso de los días, él empezaba a sentir algo por mí. Era un Lunes por la mañana. Iba arreglada, como siempre, para verle, cuando vi una chica de su edad a su lado. Ella le cogía de la mano, y él le sonreía. Me dí la vuelta y muy dolida fui a la sala de enfermería. Allí rompí a llorar. Sin pensarlo dos veces cogí un bisturí y decidí quitarme la vida.