jueves, 5 de mayo de 2011

Corbalán, Mario. Madrid aislada

Érase una vez una ciudad llamada Madrid, que un día despertó rodeada de agua. Allí habitaba un chaval de 14 años llamado Douglas.
Douglas se despertó y no se podía creer lo que veía. Vio el mar y le pregunto a su hermano:
-¿Estoy soñando?-preguntó preocupado.
No obtuvo respuesta así que llamó a su amigo Miguel y Douglas le preguntó:
-¿Qué ha pasado?
-No lo sé… ¡Ah! Por cierto… ¿Qué tal con la chati?- y se empezó a reír.
Douglas se olvidó de su novia y la llamó pero se fue a Villoria de Orbigo, la ciudad más arrasada del país.
De repente se echó a llorar.
Un día después su hermano intentó consolarle pero no sirvió de nada. Un rato después, su hermano volvió y le dijo que tenía una llamada. ¡Era su número! Pero no era ella. Era su hermana que le quería decir que su novia estaba grave en el Infanta Sofía.
Nada más colgar, fue corriendo “literalmente” allí a verla pero era demasiado tarde… Ya le dieron el alta, ella estaba sana en casa pero no estaba a salvo…
Ella era un agente secreto y la inundación fue por un malvado llamado Miguel.
Douglas le preguntó a su novia:
-¿Qué Miguel? ¿Miguel Álvarez?
-Sí- respondió su novia- ¿Cómo lo sabes?
Douglas se fue sin decir nada a casa de su mejor amigo. Pero nadie contestaba. La puerta estaba abierta y sin dudar entró. El cadáver de su amigo estaba desplomado sobre su cama junto al de su madre. Douglas de sentó y empezó a llorar, no sabía qué hacer… Se fue a dar una vuelta y pensó. No llegó a ninguna conclusión, así que se suicidó.