sábado, 30 de abril de 2011

Nieto, Luis. El pájaro

Había una vez un pájaro que habitaba un enorme bosque. Ese pájaro era el jefe de una de las bandadas mas grandes de la selva se llamaba Kiko. Su bandada tenía más de un millón de pájaros. Kiko era un pájaro de lo más divertido pero también era uno de los más chulos de la zona, se creía el más guapo, listo resumiendo el mejor. Todos los días salía a dar un paseo por la inmenso bosque. Le encantaba sobrevolar los inmensos árboles y oír los diferentes ruidos de la selva: el ruido de los riachuelos, los pájaros cantando, el sonido de la brisa...

Un día iba sobrevolando el bosque y se encontró con un girasol cargado de pipas. A Kiko le encantaban las pipas. Era su fruto seco favorito pero en esa zona escaseaban a no ser una zona muy común para su cultivo. Recogió todas las pipas que pudo y se las llevo a su árbol.

A Kiko se le ocurrió una idea de las suyas, comerse las pipas y tirarle las cáscaras a los demás animales, pero ya se había hecho de noche y decidió esperar al día siguiente.

Se levantó temprano para salir a sobrevolar el bosque con sus pipas por supuesto. Nada más salir se encontró con una ardilla, y le empezó a tirar las cáscaras de pipas la ardilla se cabreo y le empezó a perseguir pero no fue capaz de cogerlo. Kiko se empezó a reír de ella y la ardilla le dijo: ¬¬¬- ya te cogeré.

Kiko siguió recorriendo todo el bosque para encontrar más animales. Al cabo de un rato se encontró con un oso. Kiko le empezó a tirar las cáscaras de pipas y el oso le empezó a perseguir pero no lo cogió por los pelos, solo le arrancó unas cuantas plumas.

Los animales decidieron reunirse para decidir lo que hacían Kiko, decidieron echarle del bosque. Para echarle tenían que pillarle desprevenido y en el único momento que lo podían hacer era cuando dormía.Cuando se hizo de noche y Kiko estaba dormido los animales le sedaron y lo cogieron dos águilas y se lo llevaron lo más lejos posible, lo dejaron en un pueblucho a 100 kilómetros del bosque.

Cuando Kiko se despertó se encontró en una jaula en casa de un niño. Los primeros días el niño lo cuidaba muy bien pero iba pasando el tiempo y el niño se aburrió de el, se había cansado de el y en un despiste de la madre lo hecho a la cazuela y nadie se dio cuenta de lo que había pasado con Kiko.

Kiko murió y los animales se quedaron tranquilos en el bosque disfrutando de la vida