jueves, 6 de octubre de 2011

6/10/2011 «El realismo en Gonzalo Torrente Ballester: poder, religión y mito»

Hoy tuvo lugar la primera jornada del congreso «El realismo en Gonzalo Torrente Ballester: poder, religión y mito» (Universidad de Münster. Romanisches Seminar). Los ponentes fuimos recibidos por Carmen Rivero, la organizadora del evento, y el rector de la Universidad de Münster. A continuación, Paco Novelty recordó la figura de Torrente Ballester, como un hombre ilustrado, que disfrutaba de la conversación y un buen amigo; y leyó «Conversaciones con Torrente Ballester», una descripción de la amistad que tuvo con el autor, publicado en Papeles Novelty.

La primera mesa fue acerca de las relaciones entre Torrente Ballester y el siglo de Oro. Esta mesa fue moderada por Hans Georg Neuschäfer. El primero en intervenir fue José Ignacio Díez, con el título «Teoría y práctica del Siglo de Oro: Crónica del Quijote y Juegos del rey pasmado». José Ignacio Díez señaló que Crónica del rey pasmado tiene unos referentes clásicos, pero está escrita con una mentalidad moderna. Es una novela costumbrista, donde hay guiños humorísticos acerca de la historia de España. Crónica del rey pasmado tiene tres aspectos que lo vinculan al Quijote: Torrente Ballester imita técnicas del Quijote, como la realidad variable; la mezcla de lo real y lo inventado, como un juego entre Historia y ficción; y la existencia de un héroe que supera obstáculos intelectuales. Acto seguido, Antonio F. Pedrós-Gascón (« “En la parte del mundo en que estás, esas y otras maravillas son lo corriente”: (des)mitificación del Siglo de Oro español en Crónica del rey pasmado») analizó la importancia de la pertenencia del autor a la Falange en su obra. Según Antonio F. Pedrós-Gascón, del mismo modo que la personalidad de los personajes de Torrente va evolucionando, así lo hizo el mismo autor. Asimismo, el ponente señaló algunos elementos de Crónica del rey pasmado que señalan situaciones actuales. Por ejemplo, sorprende que el Inquisidor tiene un carácter tolerante, más propio de una mentalidad actual o, probablemente, de la manera de comprender el mundo del Torrente Ballester de sus últimos años. En el coloquio, Carmen Becerra señaló la pertinencia de estudios como el de Antonio F. Pedrós-Gascón y la complejidad de estudiar los aspectos políticos de Torrente Ballester; y completó su valoración considerando el valor artístico de Crónica del rey pasmado, independiente de sus implicaciones políticas. Por último, José Montero Reguera («De la edad media al Siglo de Oro: en torno a unos textos poco conocidos de Gonzalo Torrente Ballester») informó acerca de una serie de antologías histórico-literarias, en las que participó Torrente Ballester, hasta ahora mal catalogadas y de muy difícil localización: Canciller Ayala, Alfonso el Sabio y Sancho IV, Sor María de Agueda (correspondencia con Felipe IV) y Santa Teresa de Jesús. En los libros se anuncia antologías de Cánovas del Castillo y a Quevedo, que, probablemente, nunca fue publicado. Los libros pertenecen al «Breviario del pensamiento español» de ediciones Fe y editora nacional, en el caso de Santa Teresa de Jesús.

La segunda sesión fue moderada por José Ignacio Díez. Wojciech Charchalis («Relaciones entre la iglesia y el poder en las novelas de Gonzalo Torrente Ballester») analizó los religiosos que aparecen en Ifigenia, El jardín de los jacintos cortados y Crónica del rey pasmado. Si bien los religiosos tienen personalidades y pretensiones diferentes, todos ellos son fruto de la combinación entre sus posiciones en la Iglesia y sus deseos de poder. Wojciech Charchalis señaló que en los textos se pueden diferenciar el poder político del sentimiento de poder. De este modo ocurre que personajes como, por ejemplo, don Acisclo, tienen una cuota de poder, por un lado, y fantasías de poder, por otro. Torrente Ballester «escribe sobre la realidad inmediata». El religioso es un leit-motiv en Torrente Ballester, que le sirve de punto de confluencia para hablar sobre fe y poder. A continuación, Carmen Rivero leyó el texto de Mechthild Albert («Torrente Ballester y la tradición del teatro religioso desde principios del siglo XX»). A finales del s. XIX, Maeterlink recupera el teatro de milagros, que tendrá muy buena acogida en España, gracias, en gran medida, a Martínez Sierra. En los años veinte y treinta tuvo lugar una revaloración del teatro sacramental en España, en cuanto que se representan obras clásicas de este tipo de teatro y que se hace un teatro de ideas y de temática religiosa. Se produce una tendencia de teatro de «misterio» religioso. Torrente Ballester incurrió en un teatro «antirrealista y antinaturalista» con El viaje del joven Tobías.

En la tercera sesión José Montero Reguera presentó primero a Myriam Pradillo («Adaptaciones cinematográficas de las obras de Gonzalo Torrente Ballester» o, según el título definitivo, «Las Luces y las sombras entre GTB y el cine»). Myriam Pradillo resaltó el carácter variado de las obras de Torrente Ballester. Aurora Vázquez en Etapas y perfiles de Torrente Ballester señala la importancia del cine en la vida de Torrente Ballester. Éste fue guionista cinematográfico en películas tales como «Surcos» y «Rebeldía».  El golpe de Estado de Guadalupe Limón fue la primera película que se planteó sobre una de las novelas de Torrente Ballester más allá de las fronteras nacionales. También se realizó Off-side.  Torrente Ballester también ha tenido repercusión en la música. Atención tsunami es una banda de música que tiene una canción que se llama «Irina no sabe que es un robot». En segundo lugar, Hans Jörg Neuschäfer («Crónica del rey pasmado y la legitimación del deseo. Torrente Ballester en el contexto de la movida»). Crónica del rey pasmado pertenece a los tiempos de la Movida madrileña. La Movida y Crónica del rey pasmado reflejan el cambio social. Se trata de un momento de liberación sexual. Crónica del rey pasmado   es una obra sobre el hedonismo, que no cuestiona la religión, porque se trata de un divertimento. Es un juego, que, pese al dramatismo de la obra, no tiene consecuencias trágicas. «Se trata pues de un hedonismo dentro de un orden establecido». Torrente Ballester supo escribir una obra erótica sin los excesos de algunas otras obras de la Movida.

En la última mesa del día, José Montero Reguera leyó la ponencia de Diego Martínez Torrón («El mito en la narrativa de Álvaro Cunqueiro y Gonzalo Torrente Ballester»). Álvaro Cunqueiro y Gonzalo Torrente Ballester son dos autores con elementos humorísticos, pero, mientras que el primero se centra en el ludismo, Torrente Ballester tiene un carácter intelectualista.  Diego Martínez considera en su texto que Torrente Ballester es un autor estructural. Sus novelas, como puede ser Don Juan, consisten en una serie de tramas, que se van desvelando.