sábado, 22 de octubre de 2011

21/10/2011 Congreso Internacional «Los placeres literarios: Francisco Umbral como lector»


Hoy ha tenido lugar la última jornada del congreso. El primero en intervenir fue Carlos Peinado Elliot («La memoria construida. Por el camino de Swann en la obra de Francisco Umbral»). Se pueden dividir las obras de Umbral en dos tipos: «las que emplean la lente distorsionadora de Valle-Inclán y las que «mitifican la infancia a través del recuerdo».  Por el camino de Swann y Las ninfas son textos que tienen muchos aspectos en común. Las ninfas es una novela en la que la memoria juega un papel importante y en la que el protagonista «debe interpretar signos» para recuperar el tiempo perdido. Acto seguido, Gregoria Palomo («Desdeñar a los demás y no amarse a sí mismo: de Valle-Inclán a Francisco Umbral»). A lo largo de su carrera, Umbral fue construyéndose una imagen propia y tuvo como los escritores más importantes a Quevedo, a Larra y a Valle-Inclán. En su libro sobre Larra (1965) se pueden comprobar «las preocupaciones y el interés por ocultar su identidad». Umbral estudio mucho la obra de Valle-Inclán. En sus propias palabras, se fijo en «la literaturización de los personajes y del autor» gallego. En tercer lugar, María del Pilar Cruceiro («Prosopaemos»)

            La segunda mesa fue abierta por Carlos X. Ardavín («Los prólogos de Francisco Umbral»). Umbral consideraba el cuento como más próximo a la poesía que a la novela. No es tan importante lo que cuente como el modo con que lo cuenta. Según Carlos X. Ardavín, «el cuento para Umbral sería un experimento en el vacío». Umbral divide a las novelas en «novela estrófica» o lírica, que la representan Proust y Delibes en La hoja roja; y «novela de multitudes, a la que pertenecen Cela y John Dos Passos. En segundo lugar, Gaspar Garrote («Umbral durante la “Santa Transición”: su “funesta manía de leer»). Umbral tuvo una intensa actividad en Hermano lobo. Sus artículos son como manuales de literatura. Recorre la sociedad española y la literatura nacional e internacional en sus textos. Por último, se leyó la ponencia de Christian Manco («La derechona»). La derechona es una parodia sobre la gestión política del Partido Popular, con un tratamiento estético, que explota los juegos del lenguaje, las comparaciones entre personajes reales y literarios y el humor. 

            En tercer lugar, tuvo lugar la mesa redonda «Escritores en la obra de Umbral», moderada por Manuel Hidalgo.  César Antonio Molina señaló que Umbral mantuvo su independencia y valor crítico a lo largo de su carrera. Empleó la palabra para denunciar los aspectos negativos de España y para recuperar autores. Según César Antonio Molina, «las columnas que escribió eran lágrimas sobre España. En segundo lugar, Ángel Antonio Herrera comentó los autores que fueron fundamentales para Umbral. Según Ángel Antonio Herrera, Umbral y César González Ruano, maestro periodístico de Umbral, son «la ironía del yo contra uno mismo». También le interesó el yo de Lorca, que se bastaba para ser la base de sus obras. En tercer lugar, Lourdes Ventura comentó que Días felices de Argüelles recoge a los escritores del siglo XX. «Es un manual de literatura española». Finalmente, Raúl del Pozo valoró que Umbral hizo florecer el castellano, escapó de los tópicos y que fue el «escritor más deslumbrante» de su generación.

            La última ponencia del congreso corrió a cargo de Pilar Palomo («De dandys y malditos»). Comentó la presencia de Proust, de los malditos de Verlaine y Baudelaire en Umbral. Al último le toma como modelo de escritura. En Las ninfas se repite la siguiente frase: «Hay que ser sublime sin interrupción», inspirada en Baudelaire. El dandy debe crearse una imagen propia, al margen de lo establecido. Se puede apreciar que los autores que más interesaron a Umbral fueron dandys. Aquellos que se crearon a sí mismos como personajes, que vivieron para y por la literatura.Según Umbral, «escribir es someter el mundo a sintaxis».

            Para concluir, diré que este congreso me ha hecho valorar más la obra de Umbral porque, por citas y referencias, intuyo que Umbral es un referente como artista refinado y como maestro de escritores.