lunes, 11 de julio de 2011

Sevilla, Santiago. Reincidentes

            Se abre la puerta de la celda. Cortés está tirado en la cama, pero no duerme.

            -Marta.

            -Déjenos solos- El guardia cierra la puerta y sale. Marta se mantiene de pie-. Pero, cómo…

            -Estás guapísima.

            Marta se vuelve hacia la puerta como si fuese a llamar al guardia. Sin embargo, se detiene y dice:

            -Me juraste que ibas a dejar los tóxicos.

            Cortés se encoge de hombros.

            -Conozco a demasiada gente-se levanta. Le gustaría abrazarla, pero, en lugar de ello, se agarra a los barrotes-. Con un par de llamadas podrías abrir este candado.

            -¿Sabes qué día es hoy?- le dice Marta con un gesto de ansiedad. Cortés trata de adivinarlo en sus ojos-. Es mi cumpleaños- Marta se muerde el labio inferior con rabia-. Te veré mañana en el juzgado.