sábado, 30 de abril de 2011

López, Guillermo. El dinosaurio

La historia comienza mientras Pedro todavía duerme…………

-Uffff, creía que iba a morir. Menos mal que todo ha sido un sueño- dijo Pedro asustado.

Pedro había tenido una mala noche, se había despertado varias veces sin saber porqué, pero en ese mismo instante se dio cuenta del porqué.
-¡Cielos, que haces tú aquí!

Y se dio cuenta de que al pie de la cama estaba el dinosaurio que creía haber visto anoche por la ventana una de las veces que se despertó.

-No sé donde llevarte pero creo que elegiré la opción de llevarte al zoo y te quedes allí un tiempo.

El dinosaurio parecía entenderle y sonrió levemente. El dinosaurio era de color amarillo, con unas manchas grises. En la espalda tenía una especie de espinas que le sobresalían unos 15 centímetros. El dinosaurio medía entre 2 y 3 metros y debía de pesar mucho. No parecía carnívoro pues tenía una especie de boca de pato.

Cuando Pedro bajó con el dinosaurio a la cocina para darle algo de comer, antes de que abriese la nevera llegó el dinosaurio y en apenas 5 minutos se comió todo lo que había en la nevera: pescado, carne, lechuga, vegetales fruta.

-Voy a tener que llevarte al zoo cuanto antes porque si no te me vas a comer hasta los sofás-dijo Pedro.

Y dicho y hecho lo metió como pudo en el coche y se fue directo al zoo. De repente el dinosaurio emitió un gemido de dolor. Parecía que no le gustaba la idea esa de ir tan apretado. Al llegar Pedro al zoo se dio cuenta de que una de las espinas de la espalda del dinosaurio se le había roto. De ahí el gemido.Pedro le contó al cuidador del zoo donde lo había encontrado y el pequeño percance que había sufrido. El cuidador se lo curó y decidió poner al dinosaurio junto a los cocodrilos ya que estos procedían de los dinosaurios.

El dinosaurio parecía feliz y Pedro se marchó contento a su casa feliz con la tarea realizada.
FIN