martes, 22 de marzo de 2011

Ibáñez, Sandra. Un Sanse Volador

San Sebastián de los Reyes, un pueblo de Madrid, con sus habitantes, sus colegios, su centros de ocio, hospitales y todo lo que puede tener un pueblo grande, aunque tenía algo bastante curioso y poco común, su situación en el mundo, y no me refiero a si es más importante o no, me refiero a donde está, está en las nubes. Era un pueblo muy particular, los edificios se sostenían gracias a las nubes y los coches volaban. Los habitantes eran gente normal, excepto 8 chicas que tenían poderes especiales, estaban Andrea, que escupía tinta negra, Bea, era superstronger, Yaiza Piñón, que se hacía invisible, Alex, que leía los pensamientos, Sara, que se convertía en la persona que ella quería, Alba, que se podía tele transportar y Yaiza Bernal, que tenía electricidad el cuerpo. Esas éramos nosotras, amigas inseparables que se dedicaban a hacer el bien y la justicia en Sanse.

Un día los habitantes de Sanse notaron que cada vez estaba más baja la ciudad, cada vez se caía más y no sabían que hacer para impedirlo, a si que llamaron a las 8 chicas con súper poderes.

Las chicas, también preocupadas por la situación de Sanse decidieron ayudar, pero ninguno de sus poderes era adecuado para la situación en la que estaban a si que decidieron reunir sus poderes para traer más nubes de otros lugares y juntarlas todas.

Después de dos días trayendo muchas nubes Bea, que era superstronger consiguió juntarlas todas y entre todas las llevaron con las demás para que tuvieran más fuerzas y sujetaran a Sanse, pero no funcionaba muy bien, no funcionó bien el invento, no sabian que hacer, hasta que a Alex que aparte de leer los pensamientos era muy lista, se le ocurrió que el problema no era que no hubiera suficientes nubes sobre las que sostenerse, el problema era que había muchos habitantes y por lo tanto mucho edificios pesados y ya todas cayeron, lo que pasaba es que Sanse pesaba mucho.

Por muchas vueltas y vueltas que le daban no sabían que hacer porque no iban a matar a gente a desplomar edificios a si que después de mucho pensar y entre muchas ideas se las ocurrio que podían hacer un viaje para llevar a gente que se quira mudar a otras ciudades o pueblos en tierra firme y reubicar a gente de manera que quedaran edificios vacios y los pudieran desplomar para que bajara el peso de la ciudad.

Al final la operación tuvo mucho éxito, para sorpresa de las chicas, consiguieron reubicar a un montón de personas y llevar a vivir a otras personas a otro sitio y consiguieron que Sanse no pesara tanto.