jueves, 19 de mayo de 2011

Lamar Herrin. Al escribir una novela. Confiando en el cosquilleo.

Hoy estuvo Lamar Herrin en la Universidad Complutense de Madrid. Lamar Herrin habló de su experiencia como escritor y como profesor de escritura creativa. Cuando sus alumnos le preguntan cómo saber si lo que escriben está bien, Lamar Herrin les responde que lo sabrán si sienten un cosquilleo. La escritura es guiada por la intuición. La tarea del escritor consiste en el trabajo. El escritor debe sentarse ante el ordenador muchas horas y años. Uno de los mayores problemas del novelista es la incertidumbre. Esta no se resuelve nunca. Ian Irving le confesó a Lamar que en sus novelas escribe primero el último capítulo. Lamar Herrin comentó que algunos escritores necesitan una exhaustiva planificación de lo que van a contar, mientras que otros prefieren escribir directamente. Lamar Herrin se sitúa en un punto intermedio. Necesita saber hacia donde va, pero no todos los detalles del camino. Lamar Herrin estuvo valorando el trabajo de Javier Marías en Tu rostro mañana. Para Lamar Herrin escribir es «no saber cuál será tu rostro mañana». El escritor vive ensimismado, siempre pendiente de sus novelas. Pero, las obras dan sorpresas. En ocasiones ocurre que un personaje dice algo, que se convierte en la «semilla» del valor que tendrá el personaje más adelante. «Si te tienes suerte, fe y has apostado todo lo que tienes» una gran historia. La novela es un ser grande o, como dijo Henry James, «baggy monster». A medida que se escribe se van descubriendo nuevos aspectos de la novela. La novela es como un río al que se le unen afluentes.