jueves, 14 de abril de 2011

García, Roberto. La bala

La bala, en la sien. Sólo una bastó para sumirla en ese temido sueño. Una muerte rápida, quizás indolora, no lo sé, nunca se me ha pasado por la cabeza descubrirlo. Miro su rostro, es increíblemente preciosa; la bala tuvo consideración al no desfigurarla. A lo mejor ella no lo sabía, a lo mejor nadie se lo dijo; no es sano jugar a la ruleta rusa.