sábado, 8 de enero de 2011

Introducción a «Poéticas»


El proceso de escritura es complejo. El escritor debe ser un buen lector y tener habilidades muy diversas. Cuando escribimos ponemos todo lo que nosotros somos en el papel y, como somos inmensamente complejos, también lo es la escritura. Así lo experimenta Orlando, el personaje de Virginia Woolf:

«Anyone moderately familiar with the rigours of composition will not need to be told the story in detail; how he wrote and it seemed good; read and it seemed vile; corrected and tore up; cut out; put in; was in ecstasy; in despair; had his good nights and bad mornings; snatched at ideas and lost them; saw his book plain before him and it vanished; acted his people’s parts as he ate; mouthed them as he walked; now cried; now laughed; vacillated between this style and that; now preferred the heroic and pompous; next the plain and simple; now the vales of Tempe; then the fields of Kent or Cornwall; and could not decide whether he was the divinest genius or the greatest fool in the world».

Como no nos vamos a dejar amedentrar por la complejidad del proceso de escritura, en «Poéticas» vamos a dar algunas guías. El ser humano puede crear de infinitas maneras. Por lo que los consejos son como gotitas dentro de un oceano. Y, además, cada autor tiene su manera de crear. Por lo que puede que los consejos que recojamos parezcan contradictorios. Con todo, confíamos que den ideas útiles para la creación. Simplemente planteamos opciones.